Una dieta baja en fibra causó alta presión arterial en un ensayo con ratones

Un estudio internacional dirigido por científicos de la Universidad de Monash en Australia entregó evidencia que confirma que las dietas bajas en fibra pueden conducir a la hipertensión arterial, una enfermedad que afecta a porciones extremadamente importantes de la población mundial.

En caso de no tratarse, la presión arterial alta puede provocar un accidente cerebrovascular, un infarto de miocardio, un endurecimiento de las arterias y los músculos del corazón o un endurecimiento de los riñones, lo que reduce su función. Es el factor de riesgo más común para la enfermedad cardiovascular.

El estudio, que se publicó a fines de febrero en la Revista Circulation, utilizó ratones para probar la diferencia entre las dietas de almidón de alta y baja resistencia.

Los almidones resistentes son un tipo de fibra prebiótica, que resiste la digestión hasta que llega al intestino grueso, donde alimenta bacterias que se consideran beneficiosas para la salud.

Los resultados encontraron que los ratones alimentados con una dieta baja en fibra estaban más predispuestos a alta presión arterial. Los investigadores realizaron trasplantes fecales en ratones sin microbios y descubrieron que solo los receptores de microbios bajos en fibra desarrollaron una presión arterial más alta.

El Director de cardiología del Hospital Alfred de Melbourne, Australia y coautor del estudio, David Kaye, indica que aunque una dieta alta en fibra puede proteger contra la presión arterial alta, el mecanismo para esta acción sigue siendo incierto.

Kaye agrega que “uno de los hallazgos más singulares del estudio es que el perfil bacteriano del intestino, llamado microbioma intestinal, está estrechamente asociado con la presión arterial y este vínculo es el resultado de los químicos liberados por las bacterias intestinales en la circulación”.

Los investigadores involucrados en este estudio tienen la intención de hacer un seguimiento de los resultados con ensayos en humanos.

La autora principal del estudio, Francine Marques, comenta que “la presión arterial alta sigue siendo un factor de riesgo importante para la muerte cardiovascular. Una dieta pobre en fibra está asociada con la prevalencia de alta presión arterial, pero este estudio está cambiando el concepto de que la ingesta de fibra es solo protectora: la falta de fibra en realidad puede contribuir a la alta presión arterial y la enfermedad cardiovascular, en que esto sucede a través de la microbiota intestinal”.

“Los hallazgos refuerzan la necesidad de una dieta alta en fibra y también apuntan a nuevos objetivos potenciales para la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares”, añadió Marques.

Marques actualmente lidera un ensayo clínico financiado por la National Heart Foundation de Australia para determinar si un suplemento de fibra prebiótica modificado, que produce altos niveles de metabolitos como resultado de la fermentación microbiana, podría usarse como una nueva estrategia para reducir la presión arterial.

Fuente: Nutraceuticals World

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