El enfoque de higiene para tratar el Coronavirus podría ayudar a la inocuidad alimentaria en Asia-Pacífico

Según los expertos, se han implementado medidas de higiene más estrictas porque la pandemia de coronavirus tendrá efectos positivos en la inocuidad alimentaria a largo plazo en la región de Asia y el Pacífico.

El brote de COVID-19 ha aumentado la conciencia de la necesidad de higiene personal, como lavarse las manos con frecuencia, para evitar la transmisión del virus y ha recordado a todos que siempre se requieren buenas prácticas de higiene similares en la preparación y manipulación de los alimentos.

El Oficial Superior de Inocuidad Alimentaria y Nutrición de la FAO, Sridhar Dharmapuri, indicó que el COVID-19 no puede transmitirse a través de los alimentos.

“Sin embargo, cuando lleguemos al final de los bloqueos, los países buscarán impulsar sus economías y aumentar el comercio, tanto interno como externo. La seguridad e higiene de los alimentos serán vitales para garantizar la confianza del consumidor”, explicó durante un seminario web.

El seminario web fue organizado antes del Día Mundial de la Seguridad Alimentaria por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Atrajo a casi 1.000 participantes e incluyó oradores del gobierno, el sector privado, la academia y grupos de consumidores.

Más fácil de educar

El lavado frecuente de manos, desinfectantes en hogares, lugares de trabajo y en el transporte público han hecho de la higiene y la limpieza un foco clave contra la pandemia. Los asistentes al seminario web escucharon que cuanto más arraiga esta nueva normalidad, más seguro será el suministro de alimentos.

Dharmapuri indica que “el control de los alimentos tiene dos partes: el marco regulatorio y las normas y prácticas. Las leyes son difíciles de hacer cumplir entre las grandes poblaciones de Asia. Es más fácil educar y delegar la adopción de buenas prácticas a la industria y a los consumidores que promueven la inocuidad alimentaria”.

“Es del interés de todos: cuesta muy poco pero puede aumentar los ingresos, mejorar la nutrición y marcar una verdadera diferencia en la vida de las personas. Usemos los buenos hábitos que COVID-19 nos ha obligado a cultivar para este fin”, agregó.

La FAO ha instado a los países de la región de Asia y el Pacífico a continuar con los esfuerzos para mejorar la inocuidad alimentaria a lo largo de las cadenas alimentarias agrícolas. Los principales productores mundiales de productos primarios como arroz, legumbres, semillas oleaginosas, mijo, azúcar, leche, frutas y verduras, pescado, huevos y carne de cerdo se encuentran en Asia.

Los alimentos se venden de diversas maneras, incluidos los mercados de alimentos frescos en las zonas urbanas y rurales, donde los agricultores pueden vender sus productos directamente a los consumidores, las cadenas de supermercados y los portales en línea.

La inocuidad alimentaria como inversión y no como costo

El oficial de seguridad alimentaria en la Oficina Regional de la FAO, Masami Takeuchi, comenta que el subtema para el Día de la Seguridad Alimentaria de este año fue la comida segura en los mercados. Al respecto asevera que “cualquier alimento vendido en cualquier tipo de mercado debe ser seguro para el consumo humano, no puede haber excepciones”.

India, como otros países de la región, ha visto un salto en el uso de servicios de entrega basados ​​en aplicaciones.

El Director Ejecutivo del servicio de entrega de alimentos basado en aplicaciones más grande de la India, SWIGGY, Vishal Bathia, dijo que la firma se ha centrado en la educación del consumidor y en la sensibilización de los restaurantes y operadores de servicios de alimentos. “Garantizar la seguridad alimentaria debe verse como una inversión y no como un costo”, afirmó.

China ha realizado cambios desde el escándalo de melamina, incluida la delegación de una mayor responsabilidad al sector privado y hacerlos más responsables.

El asesor científico jefe del Centro Nacional de Evaluación de Riesgos de Inocuidad Alimentaria de China, Junshi Chen, señaló que los patógenos transmitidos por los alimentos derivados de las malas prácticas de higiene son el mayor desafío.

Añadió que las noticias falsas sobre la comida representaban una prueba severa para los reguladores, las empresas y los clientes y se necesitaban mensajes consistentes para combatirla.

Singapur depende en gran medida de las importaciones, pero está impulsando la producción local a través de su iniciativa 30 por 30.

La Directora del Centro Nacional para la Ciencia de los Alimentos en la Agencia de Alimentos de Singapur, Joanne Chan, indicó que el sector privado necesitaba tener un papel en la seguridad alimentaria mediante la implementación de normas y prácticas, mientras que los consumidores de todas las edades deben desempeñar su papel en el hogar, el lugar de trabajo y la escuela.

Fuente: Food Safety News

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