Investigación examina las posibles propiedades antivirales de la curcumina

En una investigación publicada en Journal of General Virology, los expertos determinaron que la curcumina desempeñó un papel preventivo en la transmisión del TGEV (virus de la gastroenteritis transmisible), un coronavirus del grupo alfa que infecta a los cerdos. A dosis más altas, se encontró que el compuesto mataba las partículas de este virus.

La infección con TGEV causa una enfermedad llamada gastroenteritis transmisible en lechones, que se caracteriza por diarrea, hidratación severa y muerte. El TGEV es altamente infeccioso e invariablemente mortal en lechones de menos de dos semanas, lo que representa una gran amenaza para la industria porcina mundial. Actualmente no hay tratamientos aprobados para ningún alfa-coronavirus, y aunque existe una vacuna para TGEV, no es efectiva para prevenir la propagación del virus.

Los investigadores trataron células experimentales con diversas concentraciones del compuesto de curcumina, antes de intentar infectarlas con TGEV. Descubrieron que las concentraciones más altas de un compuesto reducían el número de partículas de virus en los cultivos celulares. Los cultivos de células de riñón porcino se incubaron en un compuesto de curcumina durante 36 horas, a diez concentraciones diferentes.

El estudio sugiere que la curcumina afecta a TGEV de varias maneras. Mata directamente al virus antes de que pueda infectar la célula, al integrarse con la envoltura viral para inactivar el virus y al alterar el metabolismo de las células para evitar la entrada viral.

El autor principal de la investigación y experto del Instituto de Bioingeniería Wuhan, Dr. Lilan Xie, comenta al respecto: “La curcumina tiene un efecto inhibitorio significativo en el paso de absorción de TGEV y un cierto efecto de inactivación directa, lo que sugiere que la curcumina tiene un gran potencial en la prevención de la infección por TGEV”.

Las propiedades antivirales potenciales de la curcumina se han evaluado en numerosos estudios clínicos, muchos de los cuales han demostrado que puede interferir en diferentes grados con la absorción viral, la entrada, la replicación e incluso la gemación. La mayor reducción en TGEV parecía ocurrir cuando la curcumina se introdujo en los cultivos celulares en el momento de las infecciones por TGEV.

Los investigadores ahora esperan realizar experimentos in vivo utilizando modelos animales para evaluar si estas propiedades inhibidoras de la curcumina se verían a través de la suplementación convencional además de los entornos in vitro. Sobre el tema, Xie agrega: “Se requerirán más estudios para evaluar el efecto inhibitorio in vivo y explorar los mecanismos potenciales de la curcumina contra el TGEV, que sentará las bases para la comprensión integral de los mecanismos antivirales y la aplicación de la curcumina”.

Fuente: Nutraceuticals World

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