Los champiñones pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata

Los resultados de un extenso estudio de cohorte a largo plazo, que consideró a más de 36.000 hombres japoneses sugirieron una relación entre consumir champiñones y un menor riesgo de cáncer de próstata. Los resultados fueron publicados en el International Journal of Cancer.

 El cáncer de próstata comienza cuando las células de la glándula prostática, una glándula pequeña en forma de nuez que se encuentra sólo en los hombres, que produce el líquido que forma parte del semen, comienzan a crecer sin control. Es una de las formas más comunes de cáncer que afecta a los hombres, con más de 1.2 millones de casos nuevos diagnosticados en todo el mundo en 2018 y el riesgo aumenta con la edad.

Los champiñones se usan ampliamente en Asia, tanto por su valor nutricional como por sus propiedades medicinales. El profesor asistente de epidemiología en el Departamento de Informática y Salud Pública de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Tohoku y autor principal del estudio, Shu Zhang, comenta al respecto: “Los estudios de probeta y los estudios realizados en organismos vivos han demostrado que los hongos tienen el potencial de prevenir el cáncer de próstata”.

El académico agrega: “Sin embargo, la relación entre el consumo de champiñones y la incidencia de cáncer de próstata en humanos nunca se ha investigado antes”.

El científico indica que “hasta donde sabemos, este es el primer estudio de cohorte que indica el potencial preventivo del cáncer de próstata de los champiñones a nivel de población. Aunque nuestro estudio sugiere que el consumo regular de champiñones puede reducir el riesgo de cáncer de próstata, también queremos enfatizar que comer una dieta saludable y equilibrada es mucho más importante que llenar su canasta básica con champiñones”.

Para este estudio, los investigadores monitorearon dos cohortes que consistían en un total de 36.499 hombres entre las edades de 40 y 79 años en Miyagi y Ohsaki, Japón, desde 1990 y 1994, respectivamente. La duración del seguimiento para la cohorte Miyagi se extendió desde el 1 de junio de 1990 hasta el 31 de diciembre de 2014 (24.5 años), mientras que la duración del seguimiento para la cohorte Ohsaki se extendió desde el 1 de enero de 1995 hasta el 31 de marzo de 2008 (13.25 años). A los hombres se les solicitó que completaran un cuestionario relacionado con sus elecciones acerca del estilo de vida, tales como el consumo de champiñones y otros alimentos, actividad física, hábitos de fumar y beber, así como también que proporcionen información sobre su educación, además de antecedentes familiares y médicos.

El seguimiento a largo plazo de los participantes indicó que el consumo de champiñones de forma regular reduce el riesgo de cáncer de próstata en los hombres y fue especialmente significativo en hombres de 50 años o más y en hombres cuya dieta consistía principalmente en carne y productos lácteos, con consumo limitado de frutas y verduras. El análisis estadístico de los datos (utilizando el modelo de riesgos proporcionales de Cox) indicó que el consumo regular de champiñones estaba relacionado con un menor riesgo de cáncer de próstata, independientemente de la cantidad de frutas y verduras, o de carne y productos lácteos. De los participantes, el 3.3% desarrolló cáncer de próstata durante el período de seguimiento. Los participantes que consumieron champiñones una o dos veces por semana tenían un riesgo 8% menor de desarrollar cáncer de próstata, en comparación con los que comieron champiñones menos de una vez por semana, mientras que los que consumieron champiñones tres o más veces por semana tuvieron un riesgo 17% menor que aquellos que comieron champiñones menos de una vez a la semana.

De acuerdo con Zhang, “los champiñones son una buena fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes, especialmente L-ergotioneina”, que se cree que mitiga el estrés oxidativo, un desequilibrio celular resultante de una dieta pobre y elecciones de estilo de vida y exposición a toxinas ambientales que pueden conducir a a la inflamación crónica que es responsable de enfermedades crónicas como el cáncer.

El profesor afirma también que “los resultados de nuestro estudio sugieren que los champiñones pueden tener un efecto positivo en la salud de los humanos. Con base en estos hallazgos, se requieren más estudios que brinden más información sobre la ingesta dietética de hongos en otras poblaciones y entornos para confirmar esta relación”.

“Teniendo en cuenta que el estadounidense promedio consume menos de 5 gramos de champiñones por día, que es más bajo que el que consumieron los participantes en este estudio (7,6 g / día) uno esperaría que incluso un pequeño aumento en el consumo de champiñones ofrezca beneficios potenciales para la salud”, finalizó Zhang.

Fuente: Nutraceuticals World

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