El tratamiento previo a la cosecha puede reducir los patógenos transmitidos por los alimentos

Una nueva investigación realizada por el Centro para la Seguridad Alimentaria de la Universidad de Georgia sugiere que los agricultores pueden reducir los patógenos transmitidos por alimentos aplicando desinfectantes a los productos cosechados mientras aún están en el suelo. Las prácticas modernas para la reducción de patógenos transmitidos por alimentos en los productos agrícolas típicamente se centran en el lavado poscosecha; sin embargo y pese a que se realizan enormes esfuerzos, todavía ocurren brotes de patógenos transmitidos por alimentos en este producto.

Los investigadores examinaron los efectos bactericidas de un desinfectante de grado alimenticio y encontraron que podría matar patógenos inoculados transmitidos por alimentos en las plantas de tomate. Además, el tratamiento previo a la cosecha redujo la población total de bacterias coliformes.

El científico investigador asociado de la universidad y coautor del estudio, Tong Zhao, comenta al respecto: “No se detectó Listeria en todos los tomates recolectados”.

De acuerdo con el Dr. Zhao, la aplicación de bactericidas antes de la cosecha no es una práctica común entre los productores de hortalizas. En un comienzo, los investigadores planearon estudiar el uso de un desinfectante sin cloro elaborado con dos aditivos alimentarios aprobados por la FDA, que son el ácido levulínico y el dodecilsulfato de sodio, como solución de lavado poscosecha. Sin embargo, con el consejo de Bill Brim, que es el presidente de Lewis Taylor Farms en Tifton, Georgia, los investigadores utilizaron la solución en aerosol antes de la cosecha.

Los investigadores analizaron las pruebas de laboratorio y de campo, rociando plantas de tomate con una solución que contenía cinco cepas de E. coli, cinco cepas de Salmonella y cinco cepas de Listeria cultivadas especialmente en laboratorio. A continuación, las plantas se separaron en tres grupos iguales y se rociaron con la solución de bacterias compuesta por el producto comercial Fit-L. Un grupo se trató con cloro acidificado como control positivo, otro con una solución de tratamiento que contenía ácido levulínico y dodecilsulfato de sodio, y un tercero se trató con agua del grifo solo como control negativo.

El resultado del estudio indicó que la combinación de ácido levulínico y dodecil sódico fue eficaz para reducir los patógenos transmitidos por los alimentos en plantas de tomate contaminadas con Salmonella, E. coli productora de toxina Shiga y Listeria monocytogenes.

“Los resultados revelan que la intervención previa a la cosecha de Fit-L es un enfoque práctico, fácil de usar, rentable en mano de obra y respetuoso con el medio ambiente para el control y la reducción de patógenos transmitidos por los alimentos que pueden contaminar la superficie del producto y población bacteriana de la superficie en la etapa previa a la cosecha”, indica el profesor Zhao. Y agrega: “Su aplicación en el lavado antes de la cosecha y después de la cosecha proporcionará una garantía para asegurar la seguridad de los productos frescos”.

Noticia publicada con información de Food Quality & Safety

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