Investigadores encuentran una forma de hacer que la leche de camello sea más segura

La Universidad Técnica de Dinamarca ha dado a conocer los resultados de un proyecto de investigación que considera una fórmula para un cultivo iniciador liofilizado que los productores de leche de camello pueden usar para fabricar productos lácteos fermentados que sean inocuos.

Los investigadores indican que la fórmula significa mucho para los agricultores y consumidores de África. La calidad e inocuidad de la leche depende de la tasa de contaminación por patógenos. Los tipos comunes de contaminación, que incluyen E. coli, Salmonella, Listeria y más, aparecen en la leche con alta frecuencia. Dado que la fermentación ocurre espontáneamente con la leche de camello africana debido a la falta de instalaciones para su enfriamiento, la leche a menudo contiene patógenos peligrosos.

Al respecto, en la investigación aseveran: “Hasta donde sabemos, hemos demostrado por primera vez que algunas cepas de Lactococcus lactis aisladas de la leche de camello pueden inhibir el crecimiento de patógenos relacionados con los alimentos en la leche de camello cruda y pasteurizada”.

Este estudio indica que ciertas cepas de L. lactis, bacterias grampositivas que se utilizan ampliamente en la producción de suero de leche y queso, tienen capacidades antimicrobianas que pueden aplicarse como cultivo iniciador. Los cultivos comerciales típicos no han funcionado bien para acidificar la leche de camello. Por tanto, no tienen efecto antimicrobiano, vital para la eliminación de patógenos. Este estudio encontró que estas ciertas cepas de L. lactis son ópticas para cultivos iniciadores que eliminarán patógenos en la leche de camello.

Leche de camello en África

De acuerdo con los científicos, mejorar la inocuidad de la leche de camello es una innovación que puede salvar vidas. Los peligrosos patógenos que pueden contaminar la leche pueden causar graves enfermedades o incluso la muerte. Y la leche de camello es una fuente de nutrientes vital para muchos países africanos, porque hasta el 9 % de la producción de leche en África proviene de los camellos. La mayor parte de la leche se vende como producto fermentado en mercados locales y en puestos callejeros.

Una investigación publicada en Journal of Food Science sobre la composición química y la calidad nutricional de la leche de camello, los expertos informaron que los niveles de sodio, potasio, zinc, hierro, cobre, manganeso, niacina y vitamina C eran más altos que en la leche de vaca. Pero los niveles de tiamina, riboflavina, folacina, vitamina B-12, ácido pantoténico, vitamina A, lisina y triptófano fueron más bajos que los de la leche de vaca.

La leche de camello es baja en grasas pero tiene un alto porcentaje de ácidos grasos insaturados. También tiene componentes como inmunoglobulinas de cadena larga o anticuerpos, que algunas personas dicen que ayudan a estimular la inmunidad en quienes la consumen.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), “De todos los datos presentados queda claro que el camello produce una leche nutritiva para el consumo humano”.

Importancia de la inocuidad alimentaria en los mercados en desarrollo

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las regiones de África y Asia Sudoriental tienen la mayor incidencia y las tasas de mortalidad más altas, en que los peligros transmitidos por los alimentos son responsables de 137.000 muertes y 91 millones de enfermedades agudas en África cada año, que afectan principalmente a niños menores de 5 años.

En la conferencia de la Iniciativa Global de Inocuidad Alimentaria 2020 realizada en marzo del año pasado, la oficial de programa del programa de desarrollo agrícola de la Fundación Bill y Melinda Gates, Kristen Macnaughtan, explicó cómo la desnutrición afecta la capacidad del cuerpo para combatir los patógenos, incluidas las bacterias, virus y parásitos transmitidos por los alimentos. Explicó que una de las mejores formas de combatir las enfermedades transmitidas por los alimentos es estar bien alimentado y saludable, porque la desnutrición pone al cuerpo en una gran desventaja. Muchas personas que luchan contra las enfermedades transmitidas por los alimentos no toman antibióticos. “Mucha gente que tiene una alta exposición puede desarrollar enfermedades asintomáticas. Tu cuerpo todavía lo está combatiendo, pero ya no lo muestras”.

Macnaughtan señaló que esta es una razón por la que a menudo no se ven personas en los mercados emergentes con los síntomas típicos y propios de intoxicación alimentaria, es porque se han vuelto asintomáticos, a pesar de que sus cuerpos todavía luchan contra los patógenos y pueden ser contagiosos.

Noticia publicada con información de Food Safety News

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