Investigadores esperan ayudar a resolver más rápido los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos

Expertos han desarrollado un sistema de acceso restringido que está diseñado para ayudar a quienes participan en la investigación de brotes de enfermedades transmitidas por alimentos. El catálogo de datos compartidos y en los que se pueden realizar investigaciones de brotes anteriores se denomina Identificador mundial de fuentes de alimentos (denominado GFI por su sigla en inglés).

Una vez que esté en uso por la comunidad internacional de inocuidad alimentaria, los investigadores esperan que GFI ayude en las investigaciones de brotes, además que apoye las estrategias de muestreo basadas en el riesgo durante las tareas de rastreo. También puede ayudar en la identificación de amenazas emergentes para la inocuidad alimentaria.

La plataforma de redes está destinada a albergar una sociedad global conectada en línea, que esté involucrada en la investigación de brotes y que pueda comunicarse e intercambiar datos no confidenciales de una manera armonizada y comparable.

Atributos de los registros de brotes

Una vez que se identifica y se tipifica una cepa de brote, se puede buscar en el catálogo de datos brotes anteriores causados ​​por el mismo agente causante o uno similar, para ver si un determinado país se ha visto afectado, o si hubo un entorno común o una fuente de alimento involucrada. Cada registro incluye información sobre el tipo de agente causal, la fuente de alimento identificada y la información epidemiológica.

Este servicio está alojado en un entorno de investigación virtual (VRE por su sigla en inglés), que permite el intercambio de documentos, comunicación, visualización y análisis de datos entre sus integrantes.

De acuerdo con el estudio publicado en la revista Food Control, los científicos seleccionaron 46 atributos que caracterizan los registros de brotes para incluirlos en el catálogo, en cuatro categorías: Agente causal, Datos epidemiológicos, Fuente de alimentos o Detalles del informe.

Cada registro está asociado a etiquetas para el año del brote, el agente causal, el país y la fuente de alimentos (tipo, subtipo y variedad) y genera una URL única. También se agrega información de gestión, incluido el autor, el responsable del mantenimiento, la versión, el estado, la fecha de creación y la actualización más reciente. La visibilidad de los registros se puede establecer como restringida para que solo los miembros de VRE vean la entrada completa o pública.

La política de membresía actual de GFI es limitada, por lo que los solicitantes deben pedir a los gerentes del VRE que se unan. La membresía está gestionada por la Universidad Técnica de Dinamarca.

Alternativas y construcción de redes

En el lanzamiento público de GFI, el catálogo de datos se completó con registros de 102 brotes en Dinamarca sucedidos entre los años 2005 y 2016, cubriendo los patógenos más frecuentes y una variedad de métodos de tipificación. Esto se hizo para ilustrar el potencial de GFI a los nuevos miembros y animarlos a contribuir con sus propios registros.

Los científicos indicaron que algunos países tienen bases de datos nacionales con información sobre brotes de enfermedades infecciosas, transmitidas por alimentos o por el agua, pero están estructuradas de diferentes maneras y no están interconectadas.

También existen varias bases de datos internacionales como el Sistema Europeo de Vigilancia (TESSy), NoroNet de RIVM, PulseNet International, Global Microbial Identifier o GenomeTrakr.

Sin embargo, la mayoría de estos están dirigidos a un patógeno específico o método de tipificación y muchos sólo están completamente disponibles para un cierto número de personas o tienen un acceso limitado para el público, puntualizaron los investigadores.

Los científicos comentaron que los usuarios de países donde la comunicación internacional a través de la red ya se realiza durante investigaciones de brotes pueden mostrar más resistencia a unirse a GFI, creyendo que no ofrece valor agregado. Además se necesitarán fondos adicionales para el mantenimiento y la adaptación del VRE a las necesidades de la comunidad, de acuerdo con el estudio.

La idea se originó en un proyecto de investigación europeo llamado COMPARE que se desarrolló entre los años 2014 y 2019 e involucró a 30 participantes con la Universidad Técnica de Dinamarca liderando el trabajo. El objetivo era mejorar la identificación y mitigación de las enfermedades infecciosas emergentes, así como también los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.

Los desarrollos futuros de GFI pueden incluir charlas privadas y conferencias telefónicas entre miembros.

Noticia publicada con información de Food Safety News

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