La limpieza ultrasónica de ensaladas podría ayudar a prevenir brotes de enfermedades

Una investigación ha demostrado que corrientes suaves de agua que transportan burbujas de aire microscópicas y sonido pueden limpiar las bacterias de las hojas de ensalada de manera más eficaz que los métodos de lavado actuales utilizados por proveedores y consumidores. Además de reducir la intoxicación alimentaria, los expertos indican que los hallazgos podrían reducir el desperdicio de alimentos y tener implicaciones para la creciente amenaza de la resistencia a los antimicrobianos.

Las ensaladas y las verduras de hoja verde pueden contaminarse con bacterias dañinas durante el cultivo, cosecha, preparación y venta minorista, lo que ocasionalmente conduce a brotes de intoxicación alimentaria.

Como no existe un proceso de cocción para reducir la carga microbiana en las ensaladas frescas, el lavado es vital por parte del proveedor y el consumidor. Pero no se recomienda lavar con jabón, detergente u otros desinfectantes porque las grietas en la superficie de la hoja significan que el lavado con agua corriente puede dejar una dosis infecciosa en la hoja. Incluso si se utilizan productos químicos, es posible que no penetren en las grietas.

En esta investigación, publicada en la revista Ultrasound in Medicine and Biology, los científicos utilizaron corrientes de agua acústicas para limpiar las hojas de espinaca obtenidas directamente del cultivo, luego compararon los resultados con hojas enjuagadas en agua corriente a la misma velocidad.

Al respecto, el profesor de la Universidad de Southampton y quien inventó la tecnología, además de dirigir esta investigación, Timothy Leighton, comenta: “Nuestras corrientes de agua transportan burbujas microscópicas y ondas acústicas hasta la hoja. Allí, el campo de sonido crea ecos en la superficie de las hojas y dentro de las grietas de las hojas, que atraen las burbujas hacia la hoja y hacia las grietas. El campo de sonido también hace que las paredes de las burbujas se ondulen muy rápidamente, convirtiendo cada burbuja en una máquina microscópica de ‘fregado’. La pared ondulante de la burbuja hace que fuertes corrientes se muevan en el agua alrededor de la burbuja y barren los microbios de la hoja. Las bacterias, las biopelículas y las burbujas mismas se enjuagan de la hoja, dejándola limpia y libre de residuos”.

Los resultados mostraron que la carga microbiana en las muestras limpiadas con las corrientes acústicas durante dos minutos fueron significativamente menores seis días después de la limpieza que en las tratadas sin el sonido y las burbujas añadidos. La limpieza acústica tampoco causó más daños a las hojas y demostró el potencial de prolongar la vida útil de los alimentos, lo que tiene importantes implicaciones económicas y de sostenibilidad.

Mejorar la forma en que los proveedores de alimentos limpian los productos frescos podría tener un rol importante en la lucha contra la amenaza de la resistencia a los antimicrobianos. En 2018 hubo un brote fatal de E. coli en una variedad de lechuga en Estados Unidos, que afectó a 36 estados y causó cinco muertes. El equipo de investigación detrás de esta tecnología espera que pueda ayudar a prevenir que este brote vuelva a ocurrir.

Noticia publicada con información de New Food Magazine

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