La FSA y otros monitorean los posibles impactos alimentarios de la invasión de Ucrania

La Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA, por su sigla en inglés) sumó su voz de apoyo al pueblo de Ucrania y aseguró a la población del Reino Unido que aún no se han detectado riesgos relacionados con la seguridad alimentaria. La agencia se unió a una lista creciente de personas que expresaron su apoyo a los afectados por lo que está sucediendo en Ucrania y su preocupación por el impacto en el sector alimentario tras la invasión de Rusia.

Se espera que la Comisión Europea proporcione más detalles sobre la seguridad alimentaria, seguridad y resiliencia de la cadena alimentaria el próximo 23 de marzo.

La Presidenta de la FSA, Susan Jebb, comentó: “Quiero asegurarles que la agencia ha estado trabajando internamente y con otros departamentos gubernamentales para considerar nuestra respuesta. Hay impactos potenciales en la cadena de suministro de alimentos, el riesgo de contaminación radiológica si los sitios nucleares se interrumpen y los posibles efectos en las empresas alimentarias del Reino Unido”.

La Directora Ejecutiva de la FSA, Emily Miles, señaló que la agencia está en contacto con Defra y otras agencias gubernamentales para preparar respuestas a lo que podría suceder y ver lo que está sucediendo: “Puede haber impactos en la cadena de suministro de alimentos, lo que a su vez puede tener impactos en la seguridad alimentaria, los precios de los alimentos y puede haber otros riesgos. Por el momento no hay una gran presión sobre nosotros con ese trabajo, pero esperamos que aumente potencialmente en las próximas semanas”.

“No hemos detectado ninguna implicación inminente en la seguridad alimentaria en este momento, pero el sistema alimentario podría verse afectado de diversas maneras, incluidos cambios en la disponibilidad de trabajadores temporales, aumentos en los precios de la energía y aumentos en los precios de algunos productos básicos y fertilizantes importados”, agregó.

La Unión Nacional de Agricultores (NFU, por su denominación en inglés) del Reino Unido indicó que la interrupción de la producción de alimentos, las cadenas de suministro, la disponibilidad y la asequibilidad podría durar muchos años.

Ángulo europeo

Las agencias europeas y los grupos comerciales también expresaron su preocupación porque la Unión Europea (UE) y Rusia habían sido importantes socios comerciales. Ucrania es el cuarto mayor proveedor de alimentos de la UE y proporciona a la región una cuarta parte de sus importaciones de cereales y aceites vegetales, incluida casi la mitad de su maíz.

Los principales productos importados de Rusia son los residuos y desechos de las industrias alimentarias, incluidas las tortas oleaginosas y componentes de piensos, semillas oleaginosas, grasas y aceites animales o vegetales, bebidas y cereales. Las exportaciones de la UE a Rusia incluyen bebidas, preparados comestibles, residuos y desechos de la industria alimentaria, semillas oleaginosas, árboles vivos y otras plantas y cacao.

Rusia es un exportador mundial de aceite de girasol, trigo y cebada. En 2014, Rusia prohibió ciertos productos agrícolas de la UE, Australia, Canadá, Noruega y Estados Unidos.

El portavoz del grupo del Partido Popular Europeo (PPE), Herbert Dorfmann, en el comité de agricultura del Parlamento de la Unión Europea, dijo que la invasión exige un plan de seguridad alimentaria: “El ataque ruso a Ucrania probablemente afectará fuertemente la seguridad alimentaria europea y creará dificultades para nuestros mercados agroalimentarios. Algunas de las dificultades son parte de las sanciones, como la disminución de la exportación de vinos, frutas, verduras y otros productos alimenticios”.

“Pero una consecuencia aún más grave es la interrupción del suministro de trigo, soja, aceites vegetales y carne de pollo, de los que Ucrania es un importante productor. Debemos dar a la población europea la certeza de que esta guerra no dejará platos vacíos en Europa. Ya podemos ver un aumento desproporcionado del precio de algunos productos agrícolas”, añadió.

COCERAL, FEDIOL y FEFAC informaron que Ucrania exporta alrededor de 60 millones de toneladas de granos a todo el mundo. Se esperaba que en la actual campaña comercial exportara alrededor de 33 millones de toneladas de maíz y 24 millones de toneladas de trigo. Para Europa, el maíz es el principal producto importado de Ucrania con un promedio anual de 11 millones de toneladas más unos 2 millones de toneladas de aceite de girasol.

COCERAL es la asociación comercial de la UE para cereales, semillas oleaginosas, arroz, legumbres, aceite de oliva, aceites y grasas y alimentación animal. FEDIOL es la asociación de la industria de harinas proteicas y aceites vegetales de la UE y FEFAC representa a los fabricantes de piensos.

Seguimiento y asistencia

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (en inglés llamado ECDC) publicó un documento con consideraciones de salud pública para prevenir y controlar enfermedades infecciosas.

Anualmente se notifican entre 100 y 200 casos de botulismo transmitido por los alimentos en Ucrania según los datos de 2017 a 2020, con un aumento de mayo a junio. Los brotes a menudo están relacionados con alimentos enlatados en casa, como champiñones y carne, así como también pescado seco o ahumado. Hay una baja incidencia informada de campilobacteriosis y aumentos de salmonelosis en los meses de verano, con peaks anuales observados en julio a agosto, pero los niveles se han mantenido estables en los últimos años.

La región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye tanto a Ucrania como a Rusia, también forma parte de la respuesta.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas está ayudando a mitigar la escasez de alimentos y agua en Kiev, la capital de Ucrania y la ciudad de Kharkiv mediante la distribución de asistencia alimentaria, además de cupones de alimentos que se pueden gastar en algunas tiendas.

El director ejecutivo del PMA, David Beasley, aseveró que no se trata solo de una crisis dentro de Ucrania: “Esto va a afectar las cadenas de suministro, y particularmente el costo de los alimentos. Ahora estamos viendo un aumento de precios que nos costará, en costos operativos, entre $60 millones y $75 millones más por mes”.

Noticia publicada con información de Food Safety News

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