Se necesita más investigación sobre la exposición y la toxicidad de los microplásticos en alimentos

Existen importantes lagunas de conocimiento sobre la presencia de nano y microplásticos en los alimentos y sus efectos nocivos en la salud humana, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés). El documento tiene como objetivo respaldar evaluaciones de exposición futuras muy necesarias, así como el desarrollo de legislación adecuada y documentos de orientación sobre producción, procesamiento, distribución y consumo de alimentos en relación con la contaminación por nanoplásticos y microplásticos.

A pesar de la escasez de información disponible actualmente sobre la toxicidad de los nano y microplásticos, la FAO insta a las autoridades, las partes interesadas y los órganos legislativos a que, cuando sea necesario, establezcan límites a la exposición humana a las sustancias aplicando medidas de precaución. Por ejemplo, la FAO sugiere que se identifiquen límites para determinados productos alimentarios, que se controle la ingesta de nano y microplásticos a través de los alimentos y que se mejore la economía circular del plástico o se aumente el uso de plásticos biodegradables. La FAO también recomienda que las autoridades reguladoras nacionales y las partes interesadas en la gestión de la seguridad alimentaria aumenten la transparencia con los consumidores en relación con los envases de plástico de los alimentos, reconozcan el impacto de los envases de plástico y los materiales en contacto con los alimentos en la calidad de los productos alimenticios, y evalúen e identifiquen las vías de entrada de los nano y microplásticos en la cadena alimentaria humana.

En la actualidad, las metodologías para el muestreo, preparación de muestras y análisis de microplásticos en alimentos no están armonizadas ni estandarizadas, y no existen terminologías comunes utilizadas en la investigación de las sustancias. Según la FAO, rectificar la discordancia de la investigación y los informes sobre nanoplásticos y microplásticos es vital para la usabilidad de los datos recopilados. El informe también describe las lagunas de conocimiento que es crucial abordar:

  • La presencia de microplásticos en tejidos comestibles de pescados y mariscos
  • La contaminación de productos alimenticios que no sean pescados y mariscos
  • La contribución de la ruta de exposición por inhalación a nano y microplásticos
  • La composición de los materiales de embalaje de plástico y la toxicidad de sus componentes.
  • Metodologías para la identificación de sustancias añadidas no intencionalmente
  • Evaluación de riesgos para compuestos utilizados en materiales plásticos en contacto con alimentos
  • Las consecuencias biológicas de nano y microplásticos en los organismos.

El informe también pide el desarrollo de legislación y documentos de orientación sobre seguridad alimentaria sobre nano y microplásticos, que deben tener en cuenta:

  • Dinámica toxicológica en organismos
  • Transporte, absorción y acumulación dependientes del tamaño a través y en células y tejidos
  • Niveles sin efecto observado (NOEL) y niveles sin efecto adverso observado (NOAEL)
  • Estimaciones de la exposición humana aguda y crónica a diferentes polímeros
  • Niveles de concentración de la vida real
  • Interacciones e impactos de nano y microplásticos y mezclas de contaminantes
  • Toxicidad de varios tipos, formas y tamaños de polímeros
  • Impacto en el microbioma intestinal
  • Los efectos de las diferencias de composición de los materiales en contacto con los alimentos en la liberación de nano y microplásticos.

La literatura disponible muy limitada, la mayoría de la cual se centra en los productos pesqueros, sugiere concentraciones “considerablemente bajas” de nano y microplásticos en los alimentos, afirma el informe. Sin embargo, algunos estudios han demostrado la capacidad de los nanoplásticos y microplásticos para ascender en la cadena alimentaria, así como la presencia de estas sustancias en la vida marina donde prevalece la contaminación plástica.

En su informe, la FAO dudó en sacar conclusiones sobre las implicaciones para la salud pública de los nano y microplásticos debido a la escasez de información sobre la toxicidad y la dinámica tóxica de las sustancias. Sin embargo, a partir de la literatura disponible, se observaron algunos efectos adversos como la activación y el deterioro del sistema inmunológico, el estrés oxidativo y las alteraciones metabólicas, aunque en entornos experimentales en los que los niveles de nano y microplásticos superaban significativamente la exposición de los seres humanos en la vida real.

El informe establece que, según los datos disponibles de ocurrencia e ingestión, la exposición a nanoplásticos y microplásticos “puede no ser un problema de salud pública significativo” en sí mismo. La FAO reconoce, sin embargo, que los nano y microplásticos pueden contener sustancias químicas tóxicas, que podrían migrar a los alimentos y generar problemas de salud. Es necesaria una mayor exploración científica del tema para establecer la prevalencia de sustancias químicas tóxicas en nanoplásticos y microplásticos, y la tasa en que dichas sustancias químicas tóxicas pueden transferirse a los alimentos.

Noticia publicada con información de food-safety.com

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